
El lunes por la mañana, el subdirector regional sénior de la Región Centro-Norte, Eric Williams, me recogió en mi hotel de Kansas City. Emprendimos un largo viaje en coche hacia el norte, hasta la pequeña localidad de Owatonna, en Minnesota, donde pasaríamos la noche antes de mi presentación en dos prisiones federales el martes y el miércoles.
El viaje duró menos de cuatro horas, pero las lecciones de esa conversación permanecerán conmigo mucho más tiempo. Mientras cruzábamos las llanuras, tuve el privilegio de conocer más sobre la motivación de Eric para desarrollar su carrera en la Oficina Federal de Prisiones (BOP) y sobre su filosofía de liderazgo.
Una carrera basada en el servicio y el crecimiento
Eric creció en un hogar militar disciplinado que valoraba la estructura, el trabajo en equipo y la responsabilidad. El fútbol americano dominó su juventud, moldeando su espíritu competitivo y su sentido de la disciplina. Después de graduarse en la universidad, trabajó en varios campos, incluyendo un puesto como agente de libertad condicional, un papel que le proporcionó una visión de primera mano sobre la rehabilitación y la reintegración.
Se incorporó a la Oficina de Prisiones como funcionario de prisiones en la FCI Beaumont, donde se dedicó a aprender todos los aspectos del sistema. En cinco años, ascendió a gestor de casos en la USP Beaumont y, a partir de ahí, siguió ascendiendo en diferentes instituciones, hasta llegar a ser subdirector, director y, posteriormente, director SES, antes de ascender a su puesto actual como subdirector regional senior, bajo las órdenes del director regional Andy Matevousian.
Para quienes no estén familiarizados con el término, «SES» significa Servicio Ejecutivo Superior, el nivel más alto de liderazgo federal. Los directores SES supervisan instituciones enteras y actúan como responsables clave de la toma de decisiones en todas las regiones. Sus funciones tienen importancia nacional en la configuración de las políticas, la cultura y las prioridades institucionales.

Una filosofía de liderazgo
Mientras hablábamos, reconocí cualidades que admiro profundamente: comunicación, empatía y coherencia. Eric habló de la importancia de fomentar la moral, escuchar a sus equipos y garantizar que todos los miembros del personal se sientan valorados y responsables.
Su enfoque me recordó a uno de los grandes mentores que tuve mientras estuve en prisión: Zig Ziglar, quien enseñaba que «puedes conseguir todo lo que quieras en la vida si ayudas a otras personas a conseguir lo que ellas quieren».
Ese principio es la base tanto del liderazgo como de la rehabilitación. Cuando las personas que están dentro del sistema se sienten vistas, escuchadas y animadas a crecer, se convierten en parte de la solución. Y cuando el personal lidera con esa mentalidad, ayuda a promover la misión de la Oficina al tiempo que fortalece el espíritu humano de los reclusos.
Compromiso compartido con la preparación y la reforma
Durante el viaje, le hablé a Eric sobre el trabajo que estamos realizando en Prison Professors Charitable Corporation, un programa nacional de reinserción autodirigido que actualmente atiende a más de 2500 personas en todo el sistema federal. Los participantes utilizan nuestra plataforma para conmemorar su preparación para el éxito: escriben un diario sobre su crecimiento, completan informes de libros, redactan planes de liberación y documentan su progreso diario.
Estas personas están tomando decisiones conscientes para evitar infracciones disciplinarias, contribuir a sus comunidades y prepararse para una vida con sentido y útil.
Eric escuchó atentamente y formuló preguntas reflexivas sobre cómo nuestros datos y materiales educativos respaldan los objetivos de la Oficina en materia de rehabilitación y reintegración. Su apertura me confirmó que la colaboración positiva entre los líderes del sector público y del sector sin ánimo de lucro es posible y esencial.
Agradecimiento por un liderazgo que escucha
Para mí, el viaje a Minnesota me brindó la oportunidad de escuchar y aprender. El liderazgo comienza con la escucha, y la reforma tiene éxito cuando construimos relaciones basadas en la confianza, la transparencia y un propósito común.
En Prison Professors, seguiremos avanzando en nuestra misión: ayudar a todas las personas encarceladas a prepararse para el éxito tras su puesta en libertad y defender políticas que recompensen el esfuerzo y el mérito. Estoy agradecido por la oportunidad de compartir esa visión con líderes influyentes de la Oficina de Prisiones, entre ellos el subdirector Josh Smith, el director regional Andy Matevousian y el subdirector regional senior Eric Williams, quien es un verdadero orgullo para la agencia y está plenamente comprometido con la búsqueda de la excelencia.
