Prison Professors

28 de mayo de 2025

Defensores de la Enseñanza Secundaria

Principios enseñados:AMA

Recientemente, tuve el privilegio de participar en una entrevista en vídeo con dos ambiciosas estudiantes de secundaria, Anna y Julisa, como parte de sus esfuerzos por aprender y concienciar sobre el sistema penitenciario. El debate sirvió para recordar la importancia de los diálogos abiertos sobre el encarcelamiento, la rehabilitación y la reinserción. A través de esta conversación, compartí mis experiencias personales y las lecciones que he aprendido, con la esperanza de inspirar a otros a abogar por un cambio significativo.

Mi trayectoria y la motivación detrás de Prison Professors

La entrevista comenzó con mi relato del camino que me llevó a esta misión. En 1987, tras tomar malas decisiones en mi juventud, fui encarcelado y condenado a 45 años de prisión por vender cocaína. Durante mis 26 años en prisión, decidí redefinir mi existencia dedicándome a la educación, contribuyendo a la sociedad y trabajando para expiar mis culpas. Esta mentalidad transformó mi vida por completo. Aunque el sistema ofrecía pocas oportunidades de rehabilitación, yo me labré la mía propia, obteniendo una licenciatura y un máster, escribiendo libros y asesorando a otras personas.

Estas experiencias se convirtieron en la base de Prison Professors, una organización que creé para empoderar a las personas afectadas por el sistema judicial.

¿Mi objetivo?

Demostrar que la transformación es posible y que todo el mundo, incluso alguien que cumple una condena larga como yo, tiene el potencial de redefinir su futuro.

Conceptos erróneos sobre el sistema penitenciario

Uno de los temas clave que debatimos fue la percepción que tiene el público del encarcelamiento. Muchos creen que basta con encerrar a las personas, pero la realidad es mucho más compleja. Sin centrarse en la rehabilitación y el desarrollo de habilidades, las prisiones crean ciclos de reincidencia, especialmente en las comunidades desfavorecidas.

Las condenas largas sin ofrecer herramientas para la autorrehabilitación solo agravan el problema. El sistema a menudo descuida la preparación de las personas para el mundo real, fallándoles en lo que respecta al empleo, el apoyo a la salud mental y la reinserción en la comunidad. Con demasiada frecuencia, las prisiones dan prioridad a la supervivencia sobre el crecimiento personal. Esto es algo que quiero cambiar.

Afrontar los retos de la rehabilitación

Si queremos reducir la reincidencia y ayudar a las personas a prosperar tras su puesta en libertad, debemos replantearnos el funcionamiento de las prisiones. Los programas de rehabilitación deben aspirar a reflejar las expectativas del mundo real mediante:

  • Proporcionar educación y formación profesional para fomentar la confianza y enseñar habilidades prácticas.
  • Reforzar el valor de los objetivos estructurados, animando a las personas a buscar la excelencia.
  • Desafiando el condicionamiento negativo que surge de la dura realidad de la vida en prisión.

También compartí cómo los incentivos significativos pueden motivar el cambio. Cuando obtuve títulos y escribí libros, no fue porque el sistema recompensara esos esfuerzos. Fue una lección de responsabilidad personal: quería prepararme para el éxito tras mi encarcelamiento, sin importar las dificultades.

Cómo crear un impacto duradero

La entrevista también abordó la importancia de que jóvenes defensores como Anna y Julisa se involucren en los esfuerzos de rehabilitación. Les insté, y por extensión a cualquier persona interesada en la reforma de la justicia, a unirse a organizaciones como Prison Professors o cualquier organización sin ánimo de lucro comprometida con el cambio. Mediante el voluntariado, la sensibilización en las redes sociales o la contribución a programas educativos para los reclusos, podrían ayudar a arrojar luz sobre lo que realmente es la reforma.

Además, compartí cómo la lectura me ayudó a transformar mi vida. Historias como las de la Biblia, especialmente la parábola de los talentos, me enseñaron el valor de invertir en uno mismo. Ese mensaje resuena profundamente en el trabajo de mi vida. Cuando las personas ven su potencial de crecimiento, comienza a arraigarse una mentalidad de lucha por el éxito.

Una responsabilidad colectiva

Existe una necesidad urgente de replantearnos cómo abordamos el encarcelamiento en Estados Unidos. Con la tasa de encarcelamiento más alta del mundo, debemos abogar por soluciones que vayan más allá del confinamiento. Una rehabilitación eficaz comienza con la educación, las redes de apoyo y el compromiso de romper los ciclos intergeneracionales.

Creo en el poder de las historias, como la mía, para tender puentes entre comunidades y fomentar un mayor entendimiento. Al entablar conversaciones, compartir experiencias vividas y empoderar a otros, podemos contribuir colectivamente a un sistema más justo.

Sé parte del cambio

Invito a todos los que lean este artículo a reflexionar sobre cómo la educación y la resiliencia pueden impulsar la transformación, no solo para los que están en prisión, sino para cualquiera que se enfrente a la adversidad. Ya sea como voluntario, apoyando a organizaciones sin ánimo de lucro o compartiendo tu opinión en las redes sociales, todos podemos contribuir a construir una sociedad más fuerte y equitativa.

Juntos, podemos crear un mundo en el que la rehabilitación, y no el castigo, se convierta en la base de nuestro sistema judicial. Visite Prison Professors para saber cómo puede contribuir y fomentar la positividad mientras trabajamos para lograr un cambio significativo.