
Después de mi primera reunión con Josh Smith, subdirector de la Oficina de Prisiones, me presentó a Frank D. Murphy. Ese momento marcó el comienzo de lo que creo que será una colaboración muy fructífera.
La historia de Frank es inspiradora. Creció enfrentándose a verdaderas dificultades en su adolescencia, pero encontró la fuerza interior para darle la vuelta a la situación. Llegó a convertirse en jugador de fútbol americano profesional, jugando en equipos como los Tampa Bay Buccaneers, entre otros, donde trabajó bajo las órdenes del entrenador Tony Dungy, un hombre cuyo liderazgo y ejemplo me inspiraron profundamente cuando estaba en prisión. Leí los libros del entrenador Dungy, que me dieron esperanza y me mostraron el poder del carácter, la resiliencia y la integridad.
Cuando conocí a Frank en la oficina del subdirector Smith, me dio copias de sus libros: The Man Behind the Helmet y The Secret Playbook. Me di cuenta de que el entrenador Dungy había escrito un testimonio sobre él. Vi en él no solo a otro orador motivacional, sino a alguien que seguía el mismo camino en el que yo creo: levantarse de la adversidad, aferrarse a un propósito y ayudar a otros a hacer lo mismo.

Lo que su trabajo significa para los profesores de prisión
La historia de Frank es más que inspiradora: es practicable. En sus escritos y discursos, expone herramientas para la transformación: no una esperanza vaga, sino pasos concretos. Eso es lo que enseña Prison Professors: que el éxito después de una condena no es fruto de la casualidad. Es fruto de la intención.
- Debemos tomar decisiones, hoy, que den forma al mañana.
- Debemos conmemorar nuestro viaje. Escribirlo.
- Debemos crear perfiles, punto por punto, que muestren en quiénes nos hemos convertido, qué hemos aprendido y qué pretendemos para nuestro futuro.
- Debemos llevar un diario, leer, reflexionar, escribir reseñas de libros, redactar planes de liberación, todo el camino.
Al hacerlo, no solo sobrevivimos, sino que construimos. Mostramos al mundo, y al sistema, que somos extraordinarios y convincentes, no a pesar de nuestro pasado, sino porque estamos trabajando para mejorar.
Una visión compartida
Considero muy valioso integrar la literatura de Frank en el plan de estudios de Prison Professors. Sus libros pueden ser poderosas herramientas de enseñanza. The Secret Playbook puede servir como libro de trabajo para la transformación. The Man Behind the Helmet puede servir como prueba, prueba de que alguien que proviene de un entorno difícil no solo puede sobrevivir, sino también prosperar y retribuir.
Estoy feliz de trabajar con Frank. Creo que juntos podemos hacer más que compartir historias: podemos ayudar a las personas a crear caminos hacia una libertad significativa.
