El éxito tras el encarcelamiento requiere planificación, preparación, toma de decisiones intencionadas y una visión clara. Si puedes imaginar el éxito que deseas alcanzar en el futuro, puedes empezar a elaborar un plan, establecer prioridades y, a continuación, crear las herramientas, tácticas y recursos que acelerarán tu camino.
Aprendí esas lecciones de los líderes, y tú puedes hacer lo mismo. Al leer libros, aprendí a pensar de manera diferente. Nuestras primeras decisiones en el camino influyen en las oportunidades que se nos presentan mientras cumplimos la condena y en el nivel de éxito que alcanzamos al otro lado. Por eso aconsejamos a los miembros de nuestra comunidad que:
- Definir el éxito,
- Crear un plan,
- Priorizar las decisiones.
- Establecer objetivos
- Medir el progreso.
- Desarrolla herramientas, tácticas y recursos.
- Ejecuta tu plan.
Preparación
Cada elección que hacemos conlleva un coste de oportunidad. Esto incluye nuestra decisión sobre cómo responder a una acusación penal, cómo nos preparamos para el proceso, cómo nos adaptamos mientras estamos dentro y qué hacemos al salir. Al elegir un camino, inevitablemente dejamos atrás otro.
Muchas personas que ingresan al sistema no se preparan adecuadamente. En lugar de trazar un plan que los lleve al éxito, ponen excusas:
- Tengo al mejor abogado y él se encargará de todo.
- Mi abogado me traicionó, así que no es culpa mía.
- Al sistema penitenciario no le importo.
- No hay programas de rehabilitación disponibles.
- Empezaré a prepararme cuando salga, ahora solo tengo que centrarme en la cárcel.
Todo eso son excusas. Es difícil prepararse para el éxito. Hazlo de todos modos.
El éxito no esperará a que «te pongas a ello». Comienza en el momento en que decides seguir adelante. Si te preparas mientras estás en prisión, podrás empezar con buen pie nada más salir, equipado con herramientas, estrategias y un claro sentido de propósito para construir una vida mejor.
Plan estratégico para el éxito
El camino hacia el éxito comienza con un plan claro. Las herramientas y lecciones que enseñamos a través de Prison Professors hacen hincapié en los pasos deliberados para prepararse para el éxito en cualquier circunstancia. Al aplicar estos principios, puedes definir tu propio éxito y asumir la responsabilidad de alcanzarlo.
Define el éxito
¿Qué significa el éxito para usted? Olvídese de lo que otros esperan o de cómo el sistema define su valor. Su éxito será diferente al de cualquier otra persona.
- Pregúntese: ¿Qué tipo de vida quiero crear?
- ¿Quién quiero ser como persona, como profesional o como miembro de una familia?
Establece objetivos
Una vez que hayas definido el éxito, divídelo en metas factibles a corto plazo. Cada paso debe guiarte hacia tu versión del éxito.
- Pregúntate: ¿Qué puedo lograr en la próxima semana, en los próximos tres meses y en el próximo año?
Desarrolla un plan
Tu plan será diferente de los planes que crean los demás. Es tu camino. Asume la responsabilidad de las decisiones que tomes. Crea una hoja de ruta viable que incluya pasos claros, plazos y recursos que te ayuden a lograr un progreso gradual.
- Pregúntate: ¿Qué pasos concretos me acercarán a cada uno de mis objetivos?
Prioriza las decisiones
Cada decisión es importante. Cuando priorizas sabiamente, estás centrando tu energía en lo que es más esencial para tu crecimiento.
- Pregúntate: ¿Esta decisión me acerca a mi objetivo o me aleja de él?
Crea herramientas, tácticas y recursos
Invierte en ti mismo. Ya sea a través de la educación, los libros, las redes de contactos o la formación profesional, necesitas recursos para aumentar tus posibilidades de éxito.
- Pregúntate: ¿Qué recursos tengo ahora y qué necesito desarrollar?
- ¿Dónde puedo aprender o practicar estas habilidades?
- ¿He desarrollado algún recurso para conmemorar mi progreso?
- ¿De qué manera invito a otros a que me hagan responsable?
Adáptate a los obstáculos
Espera encontrar desafíos, pero no dejes que descarrilen tus esfuerzos. Los obstáculos son parte del proceso y una oportunidad para crecer. Adapta tu plan según sea necesario para seguir avanzando.
- Pregúntate: cuando surjan contratiempos, ¿cómo puedo mantener la concentración y la resiliencia?
Crea métricas de responsabilidad
Realiza un seguimiento de tu progreso para mantener la motivación y el compromiso. Ganarás confianza cuando veas la distancia que has recorrido hacia tus objetivos. La responsabilidad también ayuda a identificar las áreas en las que es necesario un cambio.
- Pregúntese: ¿Cómo puedo medir el progreso? ¿Quién puede ayudarme a rendir cuentas?
El efecto dominó de las decisiones tempranas
Las decisiones que tome hoy repercutirán en su futuro. Si no hubiera dado prioridad a la educación mientras estaba encarcelado, no habría completado mi licenciatura, mi máster ni escrito libros. Esas decisiones me empoderaron a lo largo del camino, dándome habilidades y recursos para abrir oportunidades. Pude aprovechar una para abrir otra. Me ayudaron a crear oportunidades de ingresos que me permitieron salir con éxito y construir fuentes de ingresos en la comunidad. Cuando se prepara, crea opciones para su futuro.
Da pequeños pasos cada día. Lee, escribe un diario, desarrolla una nueva habilidad o comprométete a ayudar a otros en su crecimiento personal. Esos esfuerzos se acumulan con el tiempo.
La reflexión es tu mejor aliada
Tómate un momento para reflexionar sobre las siguientes preguntas. Escribe tus respuestas para dar peso a tus pensamientos y convertirlos en pasos prácticos:
- ¿En quién quiero convertirme dentro de cinco o diez años?
- ¿Qué hábitos diarios puedo empezar hoy para prepararme para ese futuro?
- ¿Cómo puedo aprovechar mis circunstancias actuales?
- ¿De quién puedo aprender para ayudar a moldear mi camino?
El éxito te espera
El éxito requiere una preparación intencionada. El esfuerzo que pongas hoy sentará las bases para el resto de tu vida. Por muy difíciles que parezcan tus circunstancias actuales, estás tomando decisiones que influirán en tu futuro. Elige con prudencia. Céntrate en lo que puedes hacer, da un paso tras otro y no tengas miedo de ajustar tus planes sobre la marcha.
Mantente fuerte. Sé intencional. Sé estratégico.