
Hoy he tenido el privilegio de ser el ponente principal en la reunión de la Junta de Relaciones Comunitarias de la FCC Victorville. Estoy profundamente agradecido a los directores Christian Lepe, Eli Ricolcol y Verónica Araiza-Ramírez por darme la bienvenida a sus instituciones y por brindarme la oportunidad de presentar nuestro programa «Preparación para el éxito después de la prisión».
Esta reunión congregó a líderes de todo el condado de San Bernardino. El objetivo era mostrar cómo las asociaciones comunitarias y las medidas innovadoras pueden mejorar los resultados dentro de las prisiones federales. Al organizar este evento, los directores no solo pusieron de relieve su compromiso con el cambio positivo, sino que también demostraron el valor que se necesita para acoger en el debate voces externas como la mía.
Por qué la defensa requiere la participación de todas las partes interesadas
Hacer presentaciones como esta es fundamental para mi labor de defensa. Si queremos cambiar la cultura del encierro, primero debemos crear consenso:
- Los miembros del personal deben ser conscientes del importante papel que desempeñan en la configuración de los resultados de las personas a las que supervisan.
- Los miembros de la comunidad deben comprometerse a apoyar y alentar a los dirigentes penitenciarios a impulsar reformas.
- Las personas que se encuentran en prisión deben reconocer su responsabilidad de documentar los pasos deliberados que dan para prepararse para el éxito tras su puesta en libertad.
Cuando los tres grupos se suman a esta visión, creamos las condiciones para una reforma significativa.
Mi mensaje a la comunidad
Durante mi discurso, compartí cómo comenzó mi propio viaje de cambio. Mientras estaba en aislamiento, un funcionario me trajo una pila de libros. Esos libros cambiaron mi forma de pensar. Una vez que mi mentalidad cambió, pude llevar a cabo un ajuste deliberado mientras cumplía mi condena.
Esa lección sigue guiando mi trabajo hoy en día: el cambio siempre comienza con lo que pensamos y luego se extiende hacia afuera a través de lo que hacemos.
Recordé a la audiencia que también se necesita valor para que los líderes de la Oficina de Prisiones abran sus puertas y permitan que alguien como yo contribuya. Ese valor es importante. Indica a la población reclusa, al personal y a la comunidad que la BOP se toma en serio la innovación y la responsabilidad.
Hacia un cambio sistémico
El objetivo de Prepararse para el éxito después de la prisión es más importante que cualquier evento individual. Mi esperanza es que estas conversaciones impulsen un movimiento más amplio:
- Cuando las personas en prisión trabajan en planes de reinserción autodirigidos, crean un registro documentado de su preparación.
- Cuando los miembros del personal apoyan esos esfuerzos, contribuyen a una cultura de rehabilitación.
- Cuando los responsables políticos ven las pruebas, resulta más fácil impulsar reformas que recompensan la preparación con mayores niveles de libertad.
Paso a paso, así es como podemos romper los ciclos intergeneracionales de reincidencia y sustituirlos por caminos hacia el éxito.
Reflexión final
Hoy me he ido de la FCC Victorville con gratitud: hacia los directores que me invitaron, hacia los líderes comunitarios que acudieron a escuchar y hacia las personas que están dentro y que se beneficiarán de este movimiento en crecimiento.
Cada vez que hablo en eventos como este, recuerdo que el cambio es posible. Trabajando juntos, podemos crear un sistema que no solo confine a las personas, sino que las prepare para regresar como ciudadanos respetuosos de la ley y contribuyentes. Ese es el futuro por el que lucho, y estoy agradecido a todos los que están ayudando a hacerlo realidad.
