A las 10:02 de esta mañana, recibí el siguiente mensaje de una persona anónima:
«¿Qué le recomendarías a alguien que, tras 20 años de encarcelamiento, se encuentra en proceso de recuperación y quiere montar un negocio?».
La pregunta me pareció extraña, aunque he escuchado preguntas similares innumerables veces. Las personas que han asistido a mis cursos deberían saber cómo idear una estrategia para superar la adversidad. Cada vez que una persona se enfrenta a una dificultad, debe hacer introspección:
- ¿Cómo puedo reconstruirme?
- ¿Cómo puedo crear algo de valor?
- ¿Cómo puedo empezar de nuevo?
El verdadero poder proviene de cómo abordamos esas preguntas.
Por la pregunta que me hicieron, no puedo ni siquiera deducir lo que la persona quiere, salvo saber qué puede hacer otra persona por ella. La verdad, según mi experiencia, es que las personas deben esforzarse por cambiar su propia vida para que los demás las vean como mejores candidatas al éxito. Se entiende que la persona quiere:
- Un nuevo comienzo: reconstruir la vida después de 20 años de encarcelamiento no es fácil, pero es posible. El hecho de que esta persona se encuentre en recuperación sugiere que ya está dando pasos para mejorar. Pero también debería tener una historia sólida que demuestre lo que hizo para prepararse mientras cumplía los 20 años de condena.
- Independencia a través de los negocios: en lugar de buscar un empleo tradicional, esta persona quiere crear un negocio. Pero no ofreció ningún detalle, ni mencionó qué le cualifica para dirigir un negocio.
- Orientación: al ponerse en contacto, la persona busca orientación sobre cómo convertir su deseo en realidad. No diría que su declaración sobre querer crear un negocio es un objetivo, porque los objetivos son mucho más específicos.
A la hora de evaluar si un hombre tiene posibilidades de alcanzar su objetivo, le hago algunas preguntas clave:
- ¿De qué manera ha invertido en sí mismo?
- El éxito requiere un aprendizaje y una adaptación constantes.
- ¿Tiene la persona un plan?
- Una idea no es suficiente, lo importante es la ejecución.
- ¿Se comprometerá a actuar de forma coherente?
- Los negocios requieren persistencia, resiliencia y paciencia.
- ¿Es ingenioso?
- Debe crear herramientas, tácticas y recursos que aceleren el plan.
- ¿Es capaz de establecer relaciones, buscar orientación y encontrar formas de sortear los obstáculos?
- Se está poniendo en contacto conmigo de forma anónima, sin dar ningún contexto sobre por qué me lo está preguntando.
La verdad es que cualquiera puede crear una empresa. Pero muy pocos harán lo que sea necesario para crear una empresa exitosa. No pretendo desanimar a nadie, solo ser sincero. El éxito nunca tiene que ver con lo que queremos. Tiene que ver con lo que estamos dispuestos a hacer para conseguirlo.
Si esta persona estuviera sentada frente a mí, no le ofrecería una fórmula mágica ni una lista de pasos rápidos. En cambio, le ofrecería un marco de acción, basado en los mismos principios que me guiaron durante 26 años en prisión y me ayudaron a crear negocios después de mi liberación. Le animaría a responder a estas cinco preguntas fundamentales:
1. ¿Qué problema resolverá tu negocio?
Todo negocio existe para resolver un problema. ¿Qué valor crearás para los clientes? Si no puedes responder a eso con claridad, será difícil tener éxito.
2. ¿Qué habilidades necesitas desarrollar?
Nadie nace sabiendo cómo dirigir un negocio. Pasé años leyendo libros, estudiando a líderes exitosos y desarrollando mis habilidades en escritura, comunicación y finanzas. ¿Qué habilidades necesitarás y cómo las adquirirás?
3. ¿De qué recursos dispones?
La falta de capital o experiencia no es una excusa, es un reto que hay que superar. ¿Quién puede ser tu mentor? ¿Qué recursos gratuitos puedes aprovechar? ¿Qué pasos puedes dar con lo que ya tienes?
4. ¿Qué sistemas crearás?
Para tener éxito, tenemos que trabajar de forma más inteligente. ¿Qué hábitos diarios, herramientas de responsabilidad y planes estructurados te garantizarán seguir avanzando?
5. ¿Estás preparado para seguir adelante, incluso cuando sea difícil?
Construir algo significativo lleva tiempo. La mayoría de la gente se rinde demasiado pronto. ¿Cómo seguirás adelante cuando te enfrentes a contratiempos?
La realidad de los negocios después de la cárcel
No voy a edulcorar la verdad: empezar un negocio después de 20 años de encarcelamiento no será fácil. Pasar 20 años en prisión no significa necesariamente que una persona sea resiliente. Para ser resilientes, debemos demostrar cómo hemos desarrollado nuestros planes de acción estratégicos. El mayor error que comete la gente es esperar a que el sistema nos cambie. Tenemos que trabajar duro para cambiar nuestra vida, y no podemos esperar que nadie la cambie por nosotros.
A la persona que envió este mensaje y a cualquiera que se pregunte «¿cómo empiezo?», mi respuesta es:
- Invierte primero en ti mismo: lee libros, desarrolla habilidades, aprende de aquellos que han creado negocios antes que tú.
- Empieza poco a poco: no te centres en lanzar un negocio perfecto de la noche a la mañana. Empieza con un paso, un producto, un servicio.
- Crea sistemas: el éxito no tiene que ver con la motivación, sino con la disciplina y los hábitos.
- Comprométete a largo plazo: si realmente quieres crear algo grande, ten en cuenta que te llevará años, no meses.
Todos necesitamos un plan, acción y perseverancia.
Pregunta de aprendizaje autodirigido:
- Si tuvieras que crear hoy un plan para crear un negocio o alcanzar un objetivo importante, ¿qué pasos darías en los próximos 30 días? ¿Qué retos podrían surgir y cómo los superarías?