Si las autoridades federales deciden procesar a alguien, se desencadena una serie de acontecimientos. Para la persona afectada, puede ser uno de los capítulos más inquietantes y confusos de su vida.
Entiendo personalmente ese estrés, porque hace más de tres décadas, mis propias decisiones erróneas me llevaron al sistema de justicia penal federal. Mientras estaba encarcelado, comencé a desarrollar un conjunto de trabajos para enseñar a otros lo que aprendí durante el proceso. Animo a cada persona a investigar y aprender. En lugar de confiar en los llamados expertos, investigue los pasos que puede dar y utilice todas sus habilidades de pensamiento crítico para diseñar un plan que le lleve al mejor resultado posible. Considere la siguiente información como punto de partida para su investigación.
La investigación federal previa a la acusación
Los procesos judiciales federales suelen comenzar con una investigación previa a la acusación. Durante esta fase, los agentes federales, los fiscales y, en ocasiones, los grandes jurados recopilan pruebas para determinar si existe causa probable para una acusación. Esta etapa puede incluir investigaciones sobre delitos como delitos de cuello blanco, fraude, delitos relacionados con drogas u otras infracciones federales.
En mi caso, la DEA no me detuvo hasta el 11 de agosto de 1987. Sin embargo, su investigación comenzó muchos meses antes, quizás más de un año antes. Los investigadores y fiscales trabajaron metódicamente, recopilando pruebas y construyendo un caso que conduciría a mi acusación. Yo no entendía nada, y mi ignorancia me llevó a tomar malas decisiones.
Si los investigadores están preparando un caso contra usted, tómese el tiempo necesario para informarse. Las decisiones que tome durante este período crítico pueden tener un profundo impacto en la trayectoria de su vida. Lamentablemente, muchas personas no comprenden plenamente esta fase, lo que a menudo les lleva a cometer errores evitables. Yo tomé muchas decisiones erróneas que me llevaron a una condena mucho más larga de lo necesario.
Antes de mi detención, no tenía ni idea de cómo funcionaba el sistema. Sin comprender el sistema, cometí la imprudencia de escuchar a otras personas que me decían lo que quería oír, en lugar de lo que necesitaba oír. Mi complacencia me llevó a tomar una serie de decisiones muy malas. Sabía que era culpable, pero decidí seguir adelante con el juicio e incluso cometí el delito adicional de perjurio cuando subí al estrado y testifiqué falsamente en mi defensa.
A través de nuestra organización sin ánimo de lucro, ofrecemos contenido diario con la esperanza de ayudar a otros a tomar mejores decisiones. Del mismo modo que no se le debe preguntar a un peluquero si necesita un corte de pelo, no se debe confiar en otras personas que tienen un interés personal en el resultado. Si toma una decisión equivocada por ignorancia, puede exponerse a una sentencia mucho más larga y puede que no considere otras opciones que podrían conducir a un mejor resultado. Investiga por tu cuenta antes de que sea demasiado tarde.
Errores que se deben evitar durante una investigación federal
A lo largo de los años, he observado cómo las acciones de las personas pueden mitigar o agravar sus problemas legales. Los errores que cometí sin duda me expusieron a una sentencia mucho más larga. Considere los errores más comunes y perjudiciales que cometen las personas durante la fase previa a la acusación federal:
- Ignorar el problema: Fingir que no pasa nada no hará que la situación desaparezca. Los investigadores federales trabajan de forma discreta pero persistente. Cuando llamen a su puerta, es probable que ya tengan pruebas significativas. Ignorar el problema solo debilita su posición.
- Destruir o alterar pruebas: cualquier intento de ocultar o manipular pruebas puede dar lugar a cargos adicionales, como obstrucción a la justicia. Incluso los actos de engaño más insignificantes pueden dañar su credibilidad ante los fiscales y empeorar exponencialmente su situación legal.
- Elegir al abogado equivocado: Contratar a un abogado que carece de experiencia en casos federales es un error que he visto con demasiada frecuencia. Los procesos judiciales federales difieren significativamente de los casos a nivel estatal. Un abogado defensor federal con experiencia comprende estos matices y puede ayudarle a aprovechar las oportunidades para mitigar la situación.
Un enfoque proactivo
Ser proactivo durante la fase previa a la acusación comienza con la investigación. Tome medidas para conocer todas las fases del sistema, desde cómo los fiscales presentan los cargos, hasta cómo puede elaborar una estrategia de mitigación, pasando por los costes del litigio, los asuntos familiares, las estrategias de ingresos futuros, etc. Elabore un conjunto de trabajos que pueda utilizar para demostrar su credibilidad, responsabilidad y buena fe. Los fiscales son más propensos a considerar opciones menos severas o resoluciones alternativas para las personas que abordan el proceso de forma constructiva.
Por qué es importante ser proactivo
Según mi experiencia, los esfuerzos proactivos en la fase más temprana pueden reportar importantes beneficios, tales como:
- Preservar pruebas cruciales que refuerzan su defensa.
- Realizar investigaciones independientes para descubrir información exculpatoria.
- Generar credibilidad ante los investigadores y fiscales, lo que podría influir en sus decisiones.
- Persuadir potencialmente a los fiscales para que lleguen a un acuerdo de no enjuiciamiento o a un acuerdo de enjuiciamiento diferido.
Tomar el control de la situación desde el principio le ayuda a usted y a su equipo de defensa a dar forma al relato y prepararse para lo que está por venir. No sea como un avestruz. Utilice todas sus habilidades de pensamiento crítico para informarse sobre el camino que tiene por delante.
Genere credibilidad y responsabilidad
Si sospecha que los fiscales pueden acusarle de infringir la ley, deténgase inmediatamente. Reconocer los errores y tomar medidas correctivas le da más posibilidades de demostrar un arrepentimiento genuino y responsabilidad. Comprenda bien las leyes que puede haber infringido, los elementos del delito y las posibles consecuencias negativas a las que se enfrenta. Elabore un plan, teniendo en cuenta qué acciones le acercarán al mejor resultado. Acciones como estas tienen peso:
- Restitución: si debe dinero, comience a tomar medidas para devolverlo.
- Recibir asesoramiento: si sus acciones se debieron a problemas más profundos, busque ayuda.
- Contribuciones a la comunidad: demuestre un patrón de acciones positivas que reflejen su responsabilidad.
Estas medidas no borrarán la situación, pero pueden ayudar a los fiscales a percibirle como alguien que se esfuerza por hacer lo correcto.
Reúna el equipo de defensa adecuado
Una de las decisiones más importantes que tomará es elegir la representación legal adecuada. Un abogado defensor federal experto le guiará a lo largo de todas las etapas del proceso, desde las interacciones iniciales con los investigadores hasta la elaboración de una estrategia de defensa convincente.
Nuestro equipo de Prison Professors ha trabajado con muchos bufetes de abogados y conoce a muchas personas que han contratado abogados defensores con buenos resultados. Un buen abogado es su aliado y defensor durante lo que puede ser el período más difícil de su vida. Investigue a fondo y asegúrese de no contratar a alguien solo porque tiene la mejor página web. Desarrolle un plan que aborde todas las posibilidades, incluyendo los pasos que dará para defenderse por sí mismo si se produce una condena.
Acciones para reforzar su defensa
Tomar medidas intencionadas ahora puede marcar la diferencia en su caso. A continuación le indicamos algunas medidas prácticas para empezar:
- Actúe sin demora: Contrate a un abogado tan pronto como sospeche que está siendo investigado. Esperar a que se presenten cargos formales solo pondrá su defensa en desventaja. No tema trabajar con la oficina de defensores federales. Hay abogados excepcionales que dedican su carrera a trabajar con defensores federales, pero usted debe hacer su parte para prepararse.
- Conserve las pruebas: recopile y conserve todos los registros, correos electrónicos, archivos y otros materiales. Lo que ahora parece insignificante puede resultar fundamental para su defensa más adelante. Empiece a llevar un diario para anotar todo lo que recuerde. Aunque usted tenga detalles de sus intenciones y acciones, tendrá que interactuar con otras personas que parten de cero.
- Sea transparente con su abogado: su abogado solo podrá ayudarle si tiene una visión completa de la situación. Sea honesto sobre su situación y proporcione todos los detalles necesarios. No minimice su mala conducta. Sus conversaciones con el abogado deben estar cubiertas por la confidencialidad entre abogado y cliente, pero si omite información, puede ponerse en desventaja.
- Destaque las acciones positivas: mantenga registros de sus logros profesionales, su participación en la comunidad y sus esfuerzos de desarrollo personal. Muestre quién es usted más allá del alcance de las acusaciones. Considere las medidas proactivas que puede tomar en el futuro, siempre con la vista puesta en posicionarse para obtener el mayor nivel de libertad lo antes posible.
- Rodéese de apoyo: El impacto mental y emocional de una investigación federal puede ser abrumador. Cree una red de apoyo formada por familiares, amigos y asesores de confianza que le ayuden a mantenerse centrado.
Enfrentarse a la posibilidad de un proceso judicial federal puede abrumar a cualquiera. Para evitar errores comunes, infórmese lo más posible. Tome medidas proactivas para armarse con información que le proporcione una comprensión básica del proceso judicial y de las medidas que puede tomar para influir en un mejor resultado.
En Prison Professors sabemos que:
«La preparación aporta confianza. La confianza crea oportunidades. Las oportunidades convierten la adversidad en triunfo».